Datos Históricos

ORIGENES DE LA SOCIEDAD DE INGENIEROS DE PUERTO RICO

SINOPSIS HISTÓRICA

Una tarde del mes de junio de 1904, cinco ilustres ingenieros puertorriqueños se reunieron en la oficina profesional del Ing. Don Rafael del Valle Zeno en San Juan. Luego de una charla amistosa decidieron fundar la Sociedad de Ingenieros de PR. En realidad, eran como una familia los ingenieros de esos años pues, como relata el ingeniero Del Valle Zeno, en la época de la fundación, eran “pocos ingenieros en el país, apenas tres docenas, y todos con bastante trabajo profesional”. Época feliz aquella pues “no había automóviles, ni radios, ni cines, ni guerra” según narra y añadimos, por ende, ni ruidos, ni tecnología excesiva. Así podían dedicar más tiempo a compartir entre compañeros y a considerar los problemas dentro de la ingeniería en su aspecto científico. En diciembre de 1904, se constituyó la primera directiva con los siguientes miembros: Presidente: Juan Bautista Rodríguez Secretario: Rafael del Valle Zeno Tesorero: José Lázaro Costa Vocales: Juan J. Jiménez y Manuel Saldaña Recién fundada la Sociedad se dieron a la tarea de luchar para mejorar las obras y finanzas de una oficina gubernamental de la Superintendencia de Obras Públicas hasta lograr que, en 1905, se nombrara el primer ingeniero Superintendente, el Ing. Juan J. Jiménez, quien a su vez era miembro de la Directiva de la Sociedad de Ingenieros de PR.

Uno de los primeros asuntos técnicos que atendió la Sociedad en sus comienzos fue la instalación del llamado Puente de Mata de Plátano, sobre el Rio Manatí, entre Ciales y Manatí. El mismo era un puente metálico que había estado depositado en el Rio Grande de Loiza donde algunas piezas se oxidaron y fue recuperado e instalado con éxito en el sector Mata de Plátano bajo la incumbencia del Superintendente de Obras Públicas, Ing. Juan J. Jiménez. La estructura lleva el nombre del Ing. Jiménez y hoy forma parte del logo de la Sociedad de Ingenieros de PR. Desde 190 ya la Sociedad se dio a conocer públicamente y en los ámbitos gubernamentales por sus acciones y a través de la prensa por sus escritos. El gobierno contó con la Sociedad para evaluar el problema de los abastos de agua en San Juan y para formar parte del Consejo de Salud de la época. Luego las condiciones de vida fueron variando: llegaron las urbanizaciones, los autos y por ende, más asfalto y carreteras. Mas ingenieros llegaron y mucho trabajo para ellos. La Sociedad continuó su lucha para lograr mayor reconocimiento y mejores condiciones para los profesionales de la ingeniería, ganando acceso a los ámbitos políticos y cuando era necesario, a los tribunales de justicia, y creando un movimiento representativo amplio para los ingenieros. Así llega el 1938, cuando la misma Sociedad de Ingenieros promueve la Ley 139 que crea un Colegio de Ingenieros de Puerto Rico, hoy, Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico.

Su finalidad, paralela al propósito de la Sociedad, ha sido velar por el interés público y servir de asesores al gobierno y defender los intereses de los profesionales en las ramas asociadas. La creación del Colegio de Ingenieros de P.R. no fue ni ha sido obstáculo alguno para la permanencia de la Sociedad de Ingenieros de Puerto Rico en el tiempo y el espacio por 113 años, manteniendo y ampliando sus propósitos originales:

  1. Contribuir al adelanto de la ingeniería, de las artes y de las industrias relacionadas.
  2. Desarrollar medidas de protección mutua, estrechando los lazos de amistad y compañerismo entre sus socios.
  3. Establecer relaciones con asociaciones análogas de Puerto Rico, y de otros países, dentro de determinadas reglas de solidaridad y cortesía.
  4. Coadyuvar a una legislación razonable y justa, especialmente en lo relacionado con las profesiones de ingeniería.
  5. Propender el mayor impulso posible de toda clase de obras de desarrollo y construcción tanto públicos como privados, por considerar que son indicativas del progreso del país.
  6. Fomentar la prestación de orientación técnica a la comunidad en asuntos de interés profesional y general.
  7. Ayudar, a través de donativos o de servicios profesionales gratuitos realizados por socios, a instituciones cívicas y/o caritativas meritorias cuyos objetivos redunden en beneficio de personas que lo necesiten, o en beneficio de la comunidad.

Como parte de la Sociedad de Ingenieros de P.R. labora la Junta de Síndicos, brazo administrativo del Programa de Préstamos Educacionales. Mediante dicho programa se otorgan préstamos para ayudar económicamente a estudiantes de ingeniería de recursos limitados. En estos futuros ingenieros depositamos nuestro esfuerzo y esperanza para que sean quienes dirijan los destinos de nuestras instituciones profesionales y los que le den perpetuidad a la ilustre Sociedad de Ingenieros de Puerto Rico.

(Tomado del artículo escrito por el Ing. Rafael Del Valle Zeno en conmemoración del cincuentenario de la SIPR)

A continuación encontrará datos y documentos históricos de nuestra Sociedad:

Nota: Algunos de estos documentos fueron extraídos de la Revista Conmemorativa del 110 Aniversario de la SIPR

 

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